Ir al contenido principal

Poema Ora serrata retinae

Muestra de sus poemas de Valerio Magrelli del primer título “Ora serrata retinae”, que publicó en 1980 

En este momento las ideas se pierden

caen como hojas

y es difícil

retenerlas al pensamiento.

Una muda anulación

regula

la indiferencia de la noche. 

*

El bosque de mis pensamientos está en llamas.

Después del embate de la luz

la ceniza cubre de vendas

el anochecer de la tierra.

Hay silencio a lo largo de los senderos

que conducen a los focos apagados.

Ahora será necesario liberar el suelo,

curarlo, cultivarlo y esperar,

con cariñosa cautela, nuevas plantas.

Ahora se deberá preparar un nuevo incendio.

 En realidad, esta sólo es una paciente

investigación meteorológica de lo humano.

Atento análisis de las mareas del pensamiento

y de las mutaciones de la carne,

que la atraen como un planeta silencioso.

Cálculo de las corrientes y lo vientos,

de los climas y de las ondulaciones

gráficas del espíritu, redacción

de las efemérides corporales.

Observatorio aislado de cada variación

que la mente proyecta sobre el cielo del cráneo.

Pero, en todo esto, todavía

no puedo predecir

el paso de los cometas y de las mujeres. 

*

Esta página es una habitación deshabitada.

De vez en cuando traigo una silla rota

o un bulto de periódicos, y los abandono

en un rincón: nada más.

Lo que sobra aquí se organiza

y deposita en la tregua de la rutina.

Es último descanso de los objetos

antes de salir del horizonte de la casa,

en la luz clara de su ocaso. 

*

Hoja blanca

como la córnea de un ojo.

Me dispongo a bordarle

un iris y en el iris dibujar

el profundo remolino de la retina.

Entonces la mirada

emergerá de la página

y se abrirá un vértigo

en este cuadernillo amarillo. 

*

Es especialmente en el llanto

que el alma manifiesta

su presencia

y, por una secreta compresión,

transmuta el dolor en agua.

Por lo tanto, la primera gemación

del espíritu está en la lágrima,

palabra transparente y tranquila.

De acuerdo a esta alquimia elemental

realmente el pensamiento se transforma en sustancia

como una piedra o un brazo.

Y no hay alteración en el líquido,

tan sólo el mineral

melancólico de la materia. 

*

Soy lo que falta

del mundo en que vivo,

aquel que de entre todos

jamás encontraré.

Girando sobre mí mismo, ahora coincido

con lo que me ha sido arrebatado.

Soy mi eclipse

la condena y la melancolía

el objeto geométrico

del que por siempre tendré que prescindir.

 

Nota: Estos poemas pertenecen al Poemario “Ora serrata retinae”, del primer título de poesía de Valerio Magrelli, y que publicó en 1980. Más tarde, el libro formó parte de Le cavie: poesie, 1980-2018 (Einaudi, 2018), que reúne la poesía completa del poeta, ensayista y traductor italiano. 

Publicado: Por selección y traducción de Roberto Bernal - 2022 / marzo 

Fuente: https:// estepais. com/cultura/siete-poemas-valerio-magrelli/

Comentarios

Entradas populares de este blog

Poema Arbol

  ARBOL                                                                    Árbol de creación divina vienes en siglos sin morir, noble árbol en que lugar del mundo naciste, quizás entre quebradas sin ecos, quizás entre montañas sin lluvia. Viajeros caminan buscando sombras a su fatiga porque en cruces suben los cerros de la vida.   Llena de cantos de pájaros silvestres floreces en los andes y en las selvas, retoñando dolores de agonía del alma, van!.   Avisas al mortal tu muerte, en lluvias y aires otoñales en cosechas de café, y en los trapiches de caña donde embriagas las manos salvajes del hombre que en tosca civilización inhumana destruyen la vida. Errante vida!   Hoy calcinan tus tallos y raíces el fuego, Los mil años de vida se van en carbón y cenizas, c...

Poema Madre palabra viva

MADRE PALABRA VIVA  “Moriré cuando el sol se oculte para siempre” ZRT He aquí lo que vieron mis ojos y escuchado mis oídos.  Desde niño clave mi mirada en esa mujer a quien admiro y ensalzo por sus extraordinarias virtudes. A ella siempre la vi llena de fortaleza y belleza.  Ya en los andes escalando hasta las nieves perpetuas. Por las quebradas de nuestros valles y abismos sus pies faldean; suben, bajan cerros y lomas. No temen al rayo, desafían las tempestades!.  Es la reina que camina descalza con el hijo a las espaldas amándole con verdadera unción humana, con ese purísimo cariño que es indescriptible. Y en las grandes ciudades de calles y arenales, la pobreza es vencida con amor propio. Como heroínas del valor. Así, es la madre!.

Poema Lejos de la tierra

LEJOS DE LA TIERRA * Contemplé tanto la belleza que mi visión le pertenece Konstantinos Kavafis Súbitamente descubro en tu cuerpo mis líneas, como el reflejo silencioso de una imagen delirante como el susurro suplicante de palabras sofocadas súbitamente te propongo absoluta, y redundando, rindo culto a los murmullos de una estrella sumergida